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Marzo fue un mes de reordenamiento. Se realizaron las Dos Sesiones en China y se aprueba el XV Plan Quinquenal (2026-2030). Trump mantuvo una reunión con presidentes latinoamericanos para consolidar su esquema hemisférico. Inversiones chinas en Brasil y conflictos comerciales en Panamá y México.
Temas de este envío:
- Se realizan las Dos Sesiones en China y se aprueba el XV Plan Quinquenal (2026-2030)
- Cumbre de Trump para nueva estrategia hemisférica
- Solicitud de Ganfeng para RIGI en litio
- Envío de maíz argentino a China
- Autorización a constelación de satélites chinos en Brasil
- Reunión de la embajada estadounidense por tierras raras
- Resolución de conflicto fitosanitario con China por soja brasilera
- Acuerdos con CRRC para construcción de ferrocarriles en Araraquara
- Presiones sobre infraestructura portuaria en Sao Paulo
- Lula destaca efecto positivo del ingreso de inversiones automovilísticas chinas
- Misión científica conjunta en la Fosa de Atacama en Chile
- Acusaciones de represalias por toma del control de puertos del Canal de Panamá
- Conflicto comercial en México por aranceles
- Adjudicación de obras ferroviarias hacia Chancay
Dos Sesiones y el 15º Plan Quinquenal (2026–2030)
China celebró sus “Dos Sesiones”, el principal evento político anual del país. Se trata de las reuniones simultáneas de la Asamblea Popular Nacional (APN), el máximo órgano legislativo, y de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CCPPC), el principal espacio de consulta y articulación entre el Partido, el Estado y distintos sectores sociales. Las Dos Sesiones funcionan como el momento en que el liderazgo chino ordena prioridades, baja lineamientos y convierte en agenda oficial las grandes orientaciones políticas y económicas del año.
Se anunció una meta de crecimiento de entre 4,5% y 5%, y se reafirmó que la prioridad sigue siendo la modernización industrial y tecnológica, con fuerte énfasis en innovación, inteligencia artificial, manufactura avanzada y autosuficiencia en sectores estratégicos. También hubo anuncios orientados a sostener el consumo interno, el empleo urbano, la estabilidad financiera y el manejo de la deuda local, aunque sin lanzar un gran paquete de estímulo. En el plano social, se expresó en nuevas referencias a la cuestión demográfica, el apoyo a la natalidad y el desarrollo de la llamada “silver economy” vinculada al envejecimiento. En política exterior, China volvió a presentarse como defensora de un orden multipolar y estable en un contexto de creciente inestabilidad.
Esta instancia es particularmente importante puesto que se presentó el XV Plan Quinquenal (2026–2030), que establece las prioridades económicas, industriales y tecnológicas para los próximos cinco años, con foco en el cambio del patrón de crecimiento.
El eje central es un modelo de “desarrollo de alta calidad”, orientado a mayor productividad, innovación y sofisticación de la estructura económica, en lugar de expansión basada en volumen o sectores tradicionales. La tecnología ocupa un lugar prioritario, con un objetivo de crecimiento del gasto en investigación y desarrollo superior al 7% anual. El enfoque está puesto en reducir la dependencia externa y fortalecer capacidades propias en sectores estratégicos como inteligencia artificial, semiconductores, biotecnología, nuevos materiales y computación avanzada.
En el plano industrial, el plan refuerza la transición hacia manufactura avanzada, con foco en sectores como vehículos eléctricos, robótica, aeroespacial y biomedicina, buscando mayor integración entre industria y desarrollo tecnológico. El documento también prioriza el fortalecimiento del mercado interno, con medidas orientadas a aumentar el consumo de los hogares, ampliar la clase media y reforzar el sistema de bienestar, con el objetivo de reducir la dependencia del sector externo como motor del crecimiento.
Cumbre de Trump para nueva estrategia hemisférica
Donald Trump convocó a una cumbre en Mar-a-Lago con una serie de líderes latinoamericanos alineados políticamente con Washington, entre ellos representantes de Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, República Dominicana, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago. Brasil y México, las dos mayores economías de la región, quedaron fuera del encuentro.
El objetivo central de la cumbre fue articular una respuesta política y económica frente al creciente rol de China en América Latina, que consolidó su presencia como socio comercial clave en buena parte de Sudamérica y amplió su inserción a través de financiamiento, infraestructura, comercio y acceso a recursos estratégicos.
La reunión fue presentada como parte de una estrategia hemisférica más amplia orientada a reforzar la influencia estadounidense en el continente y a construir una red de "gobiernos afines" dispuestos a acompañar posiciones comunes frente a China. En ese marco, el encuentro combinó una dimensión ideológica con una agenda geoeconómica más concreta, vinculada a comercio, inversiones, infraestructura crítica y minerales estratégicos.
Entre los instrumentos puestos sobre la mesa aparecen incentivos económicos y comerciales destinados a sostener el alineamiento político, como el antecedente del financiamiento extraordinario anunciado por Scott Bessent para Argentina e inversiones estratégicas. Cualquier intento de desplazar o limitar la gravitación china en la región requiere ofrecer alternativas materiales concretas en financiamiento, comercio e inversión.
La cumbre también se inscribe en una secuencia más amplia de presión estadounidense sobre gobiernos y funcionarios latinoamericanos por sus vínculos con China, incluyendo cuestionamientos a acuerdos en infraestructura estratégica o de posible uso dual y relaciones políticas consideradas sensibles. En ese contexto, el encuentro buscó ordenar una estrategia regional más coordinada para contener la influencia china en América Latina y reforzar un esquema de alineamiento político bajo liderazgo estadounidense.
En ese contexto, el general Francis Donovan, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, afirmó ante el Congreso que el Pentágono monitorea 23 proyectos portuarios chinos y 12 instalaciones espaciales en América Latina, y que considera a todos ellos como activos potencialmente de doble uso, es decir, con posible utilidad tanto civil como militar. Donovan también vinculó la expansión china en minería y procesamiento de minerales críticos con riesgos de largo plazo para la base industrial de defensa estadounidense. La observación se inscribe en una agenda más amplia orientada a reducir la dependencia de cadenas dominadas por China, especialmente en sectores vinculados a energía, defensa, tecnología e insumos estratégicos.
Argentina
Solicitud de Ganfeng para el RIGI en litio
La empresa china Ganfeng Lithium presentó una nueva solicitud para incorporarse al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) en Argentina con el proyecto de litio Pozuelos–Pastos Grandes (PPG), en la provincia de Salta, con una inversión estimada en US$3.000 millones. La iniciativa, desarrollada a través de su subsidiaria Lithea en asociación con Lithium Argentina, prevé una capacidad de producción superior a 150.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente, lo que la ubicaría entre los mayores desarrollos del sector tanto en Argentina como a nivel internacional. El proyecto se estructuró en tres etapas de expansión progresiva, con un esquema de ampliación escalonada de la capacidad productiva.
Uno de los elementos centrales del emprendimiento es la combinación de evaporación solar tradicional con tecnologías de extracción directa de litio (DLE), un enfoque híbrido orientado a mejorar la eficiencia del proceso, acortar los tiempos de producción y reducir el consumo de agua y la huella ambiental. La primera fase ya cuenta con aprobación de la Declaración de Impacto Ambiental, lo que habilita el inicio de su desarrollo dentro de los marcos regulatorios vigentes.
La presentación también marca un nuevo intento de Ganfeng de ingresar al RIGI, luego del rechazo previo de su proyecto Mariana. En ese caso, la iniciativa había sido considerada incompatible con los requisitos del régimen debido a que ya se encontraba en una etapa avanzada de ejecución antes de la entrada en vigencia del RIGI, lo que impedía encuadrarla como una nueva gran inversión. Además, no cumplía con las condiciones de inversión incremental exigidas, en particular en relación con los montos mínimos comprometidos para los primeros años del proyecto bajo el esquema de incentivos. La reformulación del proyecto bajo una nueva estructura, integrando distintos activos en una única iniciativa, busca adecuarse a los criterios regulatorios y canalizar inversiones de gran escala bajo el régimen vigente, consolidando al mismo tiempo la estrategia de expansión de la compañía en el litio argentino.
Envío de maíz a China
Cofco concretó el primer embarque de maíz argentino con destino a China en más de quince años, en una señal de ampliación del vínculo agrícola bilateral y de diversificación de proveedores para el mercado chino. El cargamento, de unas 34.000 toneladas, fue embarcado desde la terminal portuaria de Timbúes y está destinado al sector chino de alimentación animal. La operación se produce luego de la habilitación del maíz argentino para ese mercado y en un contexto de fuerte cosecha en Argentina, lo que mejora la disponibilidad exportable y refuerza el atractivo del país como origen alternativo de granos.
El envío se suma a otras operaciones poco frecuentes en el comercio agroalimentario bilateral, como la reciente compra de trigo argentino, y refleja una profundización gradual de los intercambios agrícolas entre ambos países. Para China, la incorporación de maíz argentino amplía las opciones de abastecimiento; para Argentina, representa una oportunidad de inserción en un mercado de gran escala en un momento de búsqueda de mayores exportaciones. Más allá del volumen puntual, la operación tiene valor como antecedente comercial y como señal de reactivación de un canal que había permanecido prácticamente inactivo durante años. También confirma la creciente centralidad de América del Sur como proveedor de productos agropecuarios para China, en un escenario de reconfiguración de flujos globales de comercio agrícola.
Brasil
Autorización a constelación de satélites chinos
Brasil autorizó a la empresa china SpaceSail a operar una constelación de satélites de órbita baja en su territorio, en una decisión que introduce un nuevo actor en el mercado regional de internet satelital y abre una competencia directa con Starlink. La autorización, otorgada por la agencia reguladora brasileña, habilita a la firma a desplegar hasta 324 satélites y a ofrecer servicios de conectividad a hogares, empresas y organismos públicos. El esquema incluye además la instalación de estaciones terrestres.
El ingreso de SpaceSail tiene relevancia más allá del plano comercial, ya que refuerza la estrategia brasileña de diversificación tecnológica en un área considerada sensible para el desarrollo digital y la infraestructura crítica. La operación se inscribe, además, en una expansión más amplia de la presencia china en sectores tecnológicos estratégicos de América Latina, incluyendo conectividad, telecomunicaciones e infraestructura espacial, un ámbito que viene ganando creciente atención y escrutinio por parte de Estados Unidos.
En términos económicos y regulatorios, la llegada de un nuevo operador de órbita baja podría intensificar la competencia en precios, cobertura y calidad de servicio, especialmente en regiones rurales o de baja conectividad. Al mismo tiempo, el caso refleja cómo la infraestructura satelital se consolida como un terreno de creciente importancia en la relación entre China y América Latina.
Presiones sobre infraestructura portuaria
Kevin Murakami, cónsul general de Estados Unidos en São Paulo, afirmó ante ejecutivos del sector portuario que la concesión de una nueva terminal en el puerto de Santos no debería quedar en manos de una empresa china, en el marco de la licitación de uno de los principales proyectos logísticos de Brasil. La iniciativa corresponde al proyecto Tecon Santos 10, una terminal de gran escala que ampliaría significativamente la capacidad portuaria del país bajo un esquema de concesión de largo plazo y con requerimientos de inversión elevados. Empresas chinas como Cosco y China Merchants Port manifestaron interés en participar del proceso, junto con otros operadores internacionales.
Tras la difusión de las declaraciones, el consulado estadounidense indicó que existen preocupaciones vinculadas a cuestiones de seguridad, soberanía, competencia y control de infraestructura estratégica, aunque negó la existencia de “presión directa” sobre el proceso de adjudicación. La licitación se desarrolla en paralelo a un debate regulatorio en Brasil sobre los criterios de participación, incluyendo restricciones a operadores con presencia previa en el puerto, lo que ha generado objeciones de distintos actores internacionales interesados en la concesión.
Resolución de conflicto fitosanitario por soja
Autoridades sanitarias de China y Brasil acordaron flexibilizar los criterios aplicados a la presencia de malezas en cargamentos de soja brasileña, luego de que varios embarques enfrentaran trabas para cumplir con los requisitos fitosanitarios exigidos para ingresar al mercado chino.
Hasta ahora, algunos embarques no habían logrado obtener la certificación sanitaria necesaria debido a la detección de material vegetal considerado problemático bajo los estándares de inspección aplicados. A partir del nuevo entendimiento, esos cargamentos podrán recibir la habilitación correspondiente sin necesidad de nuevas inspecciones, mientras continúan las conversaciones técnicas para definir márgenes de tolerancia más claros.
El entendimiento busca destrabar demoras en un momento particularmente sensible del calendario comercial, ya que coincide con el pico de exportaciones de soja desde Brasil y con la etapa del año en la que ese país concentra buena parte del abastecimiento chino. La medida introduce mayor previsibilidad para el comercio de soja entre ambos países, reduce el riesgo logístico y de costo en uno de los principales circuitos agroexportadores entre China y América Latina en un contexto de posible alza de precios internacionales de transporte y disipa la posibilidad de la irrupción de exportaciones estadounidenses a China como reemplazo de la producción brasilera.
Acuerdos con CRRC
Luiz Inácio Lula da Silva anunció nuevas inversiones en movilidad urbana y ferroviaria en Brasil, incluyendo la instalación de una planta de la empresa china CRRC en Araraquara para la producción de trenes destinados al sistema de transporte del estado de São Paulo. La fábrica será instalada en un predio industrial previamente desocupado y estará destinada a fabricar parte del material rodante requerido para la expansión del sistema paulista
La iniciativa fue presentada junto con nuevos financiamientos del BNDES para dos proyectos centrales de infraestructura: el Tren Interurbano entre São Paulo y Campinas y la ampliación de la Línea 2-Verde del metro paulista. Ambas obras forman parte del nuevo Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC) y están orientadas a ampliar la capacidad de transporte y mejorar la integración de la red metropolitana y regional.
Lula destaca efecto positivo del ingreso de inversiones automovilísticas chinas
En la ciudad de Anápolis, en el estado de Goias, durante la inauguración de una planta automotriz de la empresa china Changan en asociación con el grupo brasileño Caoa, Lula afirmó que “la llegada de automotrices chinas reactivó la competencia en la industria automotriz brasileña”.
Changan y Caoa anunciaron nuevas inversiones para ampliar la capacidad productiva de la planta, elevando el volumen total para los próximos años. El proyecto se suma a otros anuncios recientes de fabricantes chinos como GAC, así como a la expansión ya en curso de marcas como BYD, GWM y Chery, que vienen consolidando su presencia en el mercado brasileño.
Las declaraciones de Lula apuntaron a destacar el efecto competitivo positivo y modernizador de ese ingreso sobre una industria que, según planteó, llevaba años sin recibir nuevos impulsos significativos de inversión, frente a las perspectivas más proteccionistas de entrada de las empresas chinas como peligro para la industria y producción local.
Reunión de la embajada estadounidense por tierras raras
La embajada de Estados Unidos en Brasil organizó en São Paulo un foro sobre minerales críticos y firmó un memorando de entendimiento con el estado de Goiás para impulsar inversiones en tierras raras, en un intento por desarrollar cadenas de suministro alternativas en un sector donde China concentra una posición ampliamente dominante a nivel global. El encuentro reunió a inversores, empresas mineras y autoridades subnacionales brasileñas con el objetivo de avanzar en proyectos concretos que permitan ampliar la oferta fuera de los circuitos dominados por capacidades industriales chinas.
Esa posición dominante no se limita a la extracción, sino que abarca especialmente el procesamiento y la industrialización de minerales estratégicos, lo que constituye una ventaja estructural para China en sectores clave como la energía, la defensa, la electrónica y la movilidad eléctrica. En ese contexto, la iniciativa estadounidense se alinea en una estrategia global de reducir esa dependencia mediante el desarrollo de capacidades propias y la creación de una “alianza” o circuito global desvinculado de China, buscando incluir a paises como India o Brasil, que cuenta con algunas de las mayores reservas de tierras raras del mundo.
El gobierno federal brasileño no participó del evento y mantiene una posición cautelosa frente a acuerdos que puedan implicar compromisos de exclusividad o limitar su margen de maniobra con la busqueda desarrollar su propia cadena de valor en minerales críticos y, al mismo tiempo, preservar la posibilidad de articular vínculos con distintos socios autónomamente.
Chile
Misión científica conjunta en la Fosa de Atacama
China y Chile completaron una expedición científica conjunta en la Fosa de Atacama, una de las zonas oceánicas más profundas del planeta, en una misión que reunió a equipos de ambos países para explorar y estudiar un entorno prácticamente inexplorado del Pacífico.
La campaña se desarrolló a bordo de un buque de investigación chino e incluyó múltiples inmersiones tripuladas con tecnología de alta profundidad, permitiendo recolectar muestras geológicas y biológicas y generar nuevos datos sobre ecosistemas extremos y procesos del fondo marino. También participaron investigadores de otros países, lo que le dio a la misión un carácter internacional y colaborativo.
El proyecto se apoyó en la combinación de capacidades científicas chilenas y tecnología oceánica avanzada provista por China, y fue presentado por sus participantes como uno de los esfuerzos más ambiciosos realizados en esa región del Pacífico. La cooperación permitió avanzar en el conocimiento de ambientes de alta complejidad, con potencial impacto en áreas como la oceanografía, la biología marina y el estudio de procesos geológicos de largo plazo.
La misión se produjo en un momento de transición política en Chile, con el cambio de gobierno entre Gabriel Boric y José Antonio Kast, y en un contexto de creciente sensibilidad en torno a la cooperación con China en áreas científicas y tecnológicas muy vinculadas al caso. Particularmente, en los últimos meses, habían quedado bajo mayor escrutinio el proyecto del cable submarino transpacífico y un proyecto cientifico de colaboración en observación e investigación espacial.
Panamá
Acusaciones de represalias por toma del control de puertos del Canal
Lin Jian, vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, negó que se hayan intensificado inspecciones a buques con bandera panameña como represalia por la salida de CK Hutchison de los puertos de Balboa y Cristóbal, y acusó a Estados Unidos de utilizar el episodio para avanzar sobre el control político y estratégico del Canal de Panamá.
La respuesta china llegó después de que la Comisión Marítima Federal de Estados Unidos (FMC) alertara sobre un aumento inusual en las detenciones e inspecciones de embarcaciones registradas en Panamá en puertos chinos. Según la FMC, los controles “exceden las normas históricas”, mientras que Reuters reportó que el número de incidentes se acercaba a 70 desde comienzos de marzo.
El trasfondo inmediato es la anulación en Panamá de la concesión que mantenía Panama Ports Company, subsidiaria de CK Hutchison, para operar los puertos de Balboa y Cristóbal, seguida por la designación de administradores interinos vinculados a operadores occidentales bajo presiones occidentales. Para Panamá, este episodio podría implicar que una disputa originalmente centrada en concesiones portuarias comience a proyectarse sobre otro activo sensible: su papel como bandera y nodo marítimo y registral central dentro del comercio internacional.
México
Conflicto comercial
El Ministerio de Comercio de China concluyó formalmente que los nuevos aranceles impuestos por México sobre más de 1.400 categorías de productos constituyen barreras al comercio y la inversión, y advirtió que está habilitado a aplicar contramedidas para proteger a sus sectores afectados, incluyendo eventuales acciones en el marco de la OMC.
La decisión fue adoptada tras una investigación iniciada meses atrás sobre el paquete arancelario mexicano, que establece tarifas de entre 5% y 50% a importaciones provenientes de países sin tratado de libre comercio. La medida impacta sobre un amplio espectro de bienes industriales, desde textiles y calzado hasta acero, aluminio, autopartes y productos electrónicos, y según estimaciones chinas afecta más de US$30.000 millones en exportaciones. Se sostuvo además que estas restricciones no solo limitan el ingreso de bienes, sino también de servicios e inversiones vinculadas a empresas chinas, y que el esquema introduce distorsiones en el comercio internacional.
Frente a la advertencia, el secretario de economía de México, Marcelo Ebrard rechazó los planteos y defendió la política como un instrumento de protección industrial. Argumentó que las importaciones afectadas ingresan con precios por debajo de los costos de producción, lo que genera competencia desleal y riesgo de desplazamiento para empresas locales. En esa línea, el gobierno mexicano ratificó que mantendrá el esquema arancelario vigente.
Perú
Adjudicación de obras ferroviarias
Perú adjudicó a la empresa china Power China un contrato EPC (engineering, procurement and construction) por US$420 millones para construir una nueva línea ferroviaria de carga de 120 kilómetros entre el puerto de Chancay y la sierra central.
El proyecto apunta a conectar el puerto con zonas mineras e industriales del interior y está orientado principalmente al transporte de minerales y otras cargas a granel. La obra contempla un trazado complejo en terreno andino, con túneles, viaductos y grandes movimientos de tierra, y tendrá un plazo de ejecución de 36 meses.
La nueva línea permitiría reducir de manera significativa los tiempos de traslado entre la sierra central y la costa del Pacífico: el recorrido, que actualmente por carretera puede superar las 18 horas, pasaría a realizarse en unas 5 horas. Además de mejorar la confiabilidad logística, el proyecto busca bajar costos de transporte y facilitar la salida exportadora desde el nuevo puerto de Chancay.
La entrada en operación está prevista para 2028 y refuerza la articulación entre infraestructura portuaria y corredores ferroviarios de carga vinculados al comercio exterior peruano.
