Los argentinos ante la disputa China-EE.UU: opinión pública en una era de enfrentamientos geopolíticos
Introducción
En agosto de 2025, dos meses antes de las elecciones legislativas de medio término en Argentina, en el Observatorio Latinoamérica–China (OLAC) de la Universidad de Buenos Aires realizamos una encuesta nacional a 1.162 personas en 29 localidades de ocho regiones. Argentina atravesaba un momentos de polarización política particularmente inteso, y las relaciones internacionales se habían trasladado al centro del debate público.
Bajo la presidencia de Javier Milei, Argentina emprendió una reorientación de su política exterior, construyendo una relación excepcionalmente estrecha con Estados Unidos y adoptando una postura confrontativa hacia Beijing. Milei rechazó la invitación para que Argentina se uniera a los BRICS, se refirió a China como "comunista" y "autoritaria" en múltiples ocasiones y buscó el respaldo abierto de Donald Trump durante la campaña, quien condicionó el "rescate" financiero a los resultados electorales, mientras su secretario del Tesoro, Scott Bessent, instó públicamente a Argentina a reducir sus vínculos con China.
Esta orientación se encuentra en tensión con las realidades económicas de la relación bilateral. China sigue siendo uno de los socios comerciales más importantes de Argentina, un comprador estratégico de exportaciones agropecuarias, un inversor en energía e infraestructura, y un proveedor de apoyo financiero a través del swap de monedas. En el contexto de recurrentes tensiones económicas, inflación persistente y una sociedad dividida entre partidarios y opositores del programa de ajuste del gobierno, estos alineamientos internacionales se convirtieron en articuladores de las identidades políticas.
Los resultados encontrados en la encuesta muestran una población que mantiene una imagen positiva de China con cierta transversalidad a los alineamientos políticos frente a una imagen de EE.UU polarizada políticamente; que reconoce la hegemonía de EE.UU pero percibe a China como el líder global de las próximas décadas; y que apoya la profundización de los lazos bilaterales por amplios márgenes. Estos resultados tensionan en parte las asunciones habituales sobre política y opinión pública locales, en una región que ya está sintiendo el peso, por momentos agobiante, de la disputa entre la dos potencias globales.
Composición de la muestra
La muestra es semi-probabilística, ponderada por género, edad, región y nivel educativo. La cobertura geográfica y demográfica es representativa de la población urbana de Argentina.
La imagen de las naciones
Al comenzar la encuesta, los encuestados calificaron su imagen de cinco países en una escala de seis puntos, desde "muy buena" hasta "muy mala". La imagen positiva de China (combinando "muy buena" y "buena") alcanza el 60%, frente al 46% de Estados Unidos. La imagen negativa ("mala" y "muy mala") se sitúa en el 12% para China y el 26% para EE.UU., lo que arroja una imagen positiva neta de +48 para China y +20 para Estados Unidos.
Alemania lidera el ranking general con un 66% de imagen positiva, seguida por Brasil (65%), China (60%), Estados Unidos (46%) y Rusia (33%). La brecha entre China y EE.UU. es particularmente llamativa en un país cuyo gobierno se ha alineado explícitamente con Washington y ha adoptado una postura retórica hostil hacia Beijing.
Atributos comparativos de las naciones
También se preguntó a los encuestados con qué país asocian más cuatro atributos específicos: tecnología, desarrollo económico, influencia internacional y democracia. Los resultados no se ajustan de manera uniforme a una única jerarquía.
En tecnología, China lidera con el 54%, seguida por Japón (30%) y Estados Unidos (12%). En desarrollo económico, China también lidera (44%), por delante de EE.UU. (27%) y Japón (13%). En influencia internacional, sin embargo, EE.UU. domina con el 70%, con China en el 17%. Y en democracia, EE.UU. lidera con el 30%, seguido por Brasil (21%) y Alemania (17%), mientras que China registra un 2%.
Los argentinos parecen asociar a China principalmente con capacidad tecnológica y económica, al tiempo que reconocen la hegemonía geopolítica de EE.UU y le otorgan, aún, credenciales democráticas. Al respecto, que un 14% haya respondido "ninguno" a la pregunta sobre democracia, y que Brasil ocupe el segundo lugar, es en sí mismo digno de mención.
Percepción de China en distintas dimensiones
Más allá de las preguntas comparativas entre países, se pidió a los encuestados que calificaran su percepción de China en cuatro dominios específicos: tecnología e innovación, desarrollo económico, política internacional y estabilidad política, arrojando evaluaciones consistentemente positivas, con calificaciones particularmente altas en la dimensión tecnológica.
En tecnología e innovación, el 94% de los encuestados califica positivamente a China (66% "muy buena", 28% "buena"), prácticamente sin percepciones negativas. En desarrollo económico, la percepción positiva alcanza el 89% (47% "muy buena", 42% "buena"). Las evaluaciones de política internacional (60% positiva) y estabilidad política (59% positiva) son más moderadas, con mayores proporciones de respuestas "regular" y "no sabe/no contesta", lo que sugiere una mayor incertidumbre en áreas donde la familiaridad cotidiana es limitada.
La política de la percepción
La desagregación de los resultados por identidad política muestran una asimetría en la compración de imagen de China y de EE.UU. La imagen positiva de China está extendida a lo largo del espectro político, mientras que la imagen de Estados Unidos está estrechamente vinculada a la afiliación partidaria.
Entre los votantes peronistas, el 71% tiene una imagen positiva de China. Entre quienes declararon no tener intención de votar, la cifra es del 61%. Entre los votantes de La Libertad Avanza (Milei), una mayoría del 52% todavía ve a China de manera positiva. Solo entre los votantes de PRO/UCR la aprobación de China cae por debajo del 50%, al 48%.
La imagen de EE.UU. se distribuye de manera distinta. Entre los votantes de LLA, el 74% tiene una visión positiva; entre los de PRO/UCR, el 72%. Pero entre los peronistas, solo el 16% ve a EE.UU. favorablemente, mientras que el 51% tiene una visión negativa. La imagen de EE.UU. está presa de la polarización política, asociada fuertemente la identidad partidaria, apreciada en la derecha y rechazada en la izquierda. La intervención directa de la administración Trump en la política electoral argentina puede haber contribuido a esta dinámica, mientras que el enfoque diplomático estable de China puede ser parte de la explicación de la preservación de su imagen ante la polarización partidaria.
Presente y futuro: ¿quién lidera el mundo?
A través de una serie de preguntas abiertas, se consultó a los encuestados qué país consideran el líder actual y futuro en tres dominios: influencia global, poder económico y desarrollo tecnológico. Las respuestas apuntan a una tendencia clara: las percepciones de predominio estadounidense en la actualidad coexisten con expectativas de liderazgo chino en las próximas décadas.
En liderazgo global, el 64% nombró a EE.UU. como el país más influyente en la actualidad, frente al 25% de China. Para el futuro, la percepción se invierte: el 51% eligió a China, el 23% a EE.UU. El cambio de una ventaja estadounidense de 39 puntos a una ventaja china de 28 puntos representa un cambio agresivo en las expectativas de mediano plazo.
En poder económico, la brecha actual es más estrecha (45% EE.UU. vs. 39% China), lo que sugiere que los argentinos perciben la competencia económica como más pareja. En la proyección a futuro, China lidera con el 54% frente al 18%.
En desarrollo tecnológico, una mayoría (53%) ya identifica a China como el líder tecnológico actual, por delante de Japón (31%) y EE.UU. (9%). En la proyección a 20 años, la ventaja de China se amplía al 59%. Esta percepción fue compartida a través de las identidades políticas.
Relaciones internacionales: soberanía y diálogo
Se presentaron cuatro afirmaciones sobre el comportamiento internacional de China y Estados Unidos, solicitando el grado de acuerdo en una escala de cuatro puntos. Dos eran simétricas: "China respeta el modelo político de cada país" y "Estados Unidos respeta el modelo político de cada país".
Sobre China, el 58% estuvo de acuerdo (24% muy de acuerdo, 34% algo de acuerdo); el 35% estuvo en desacuerdo. Sobre Estados Unidos, el 28% estuvo de acuerdo (8% muy de acuerdo, 20% algo de acuerdo); el 70% estuvo en desacuerdo (26% algo en desacuerdo, 44% muy en desacuerdo). La brecha neta de acuerdo entre ambas afirmaciones es de 65 puntos porcentuales (+23 para China, −42 para EE.UU.).La afirmación de que "EE.UU. tiende a actuar solo mientras que China prefiere el diálogo" recibió un 65% de acuerdo.
Así, los argentinos tienden a percibir a China como un actor más respetuoso de la soberanía en la arena internacional y orientado al diálogo. Cabe destacar que la encuesta se realizó antes de la captura de Maduro por parte de EE.UU. Sin embargo, el intervencionismo estadounidense tiene una profuza historia en la región, que contrasta con el principio de no injerencia por parte de China, fenómenos ambos que parecen ser reconocidos por los argentinos.
Percepción de las relaciones bilaterales
Se preguntó a los encuestados cómo perciben el estado actual de dos relaciones bilaterales: China-EE.UU. y China-América Latina. El contraste es claro. Mientras que solo un 17% considera positiva la relación China-EE.UU. (1% "muy buena", 16% "buena"), el 28% la ve como negativa y el 53% como "regular". En contraste, el 64% considera positiva la relación China-América Latina (8% "muy buena", 56% "buena"), y solo un 5% la consideró negativa.
Relaciones Argentina–China
En cuanto a la relación bilateral, cuando se les preguntó a los encuestados si consideran que Argentina debería fortalecer sus lazos con China, el 88% respondió afirmativamente (43% "sí, sin dudas" y 45% "sí, pero con límites"). Solo el 10% respondió negativamente. Este nivel de acuerdo es inusual en una sociedad con alta polarización y sugiere una convicción pragmática extendida sobre el valor estratégico de la relación.
El apoyo es más fuerte en la dimensión económica: el 89% considera importante aumentar las relaciones económicas (57% "muy importante", 32% "algo importante"). Las relaciones políticas reciben un apoyo menos entusiasta pero aún relevante, del 71% (34% "muy importante", 37% "algo importante"). La brecha de 18 puntos entre ambas sugiere una orientación pragmática: los argentinos tienden a valorar a China principalmente como socio económico, con mayor cautela respecto al alineamiento político.
Percepción de los productos chinos
Se consultó a los encuestados sobre su percepción general de la calidad de los productos fabricados en China, así como su grado de confianza en categorías específicas. El estereotipo histórico de los productos chinos como de baja calidad parece haberse debilitado considerablemente. Casi la mitad (48%) los calificó como de "calidad media-alta" y el 16% dijo "alta calidad", lo que arroja una evaluación positiva combinada del 64%. Solo el 7% los consideró de "baja calidad".
La confianza varía según la categoría de producto. Los electrodomésticos lideran con el 82%, seguidos por smartphones y computadoras (79%) y automóviles (65%). La excepción son los medicamentos y vacunas, donde la desconfianza (47%) supera a la confianza (41%), tema recurrente durante la pandemia por la controversia en torno a Sinopharm y Sinovac.
Consumo de noticias internacionales
En un módulo dedicado a medios de comunicación, se preguntó a los encuestados cuáles medios internacionales consumen al menos ocasionalmente, a partir de una lista de opciones predefinida. CNN lidera con el 31%, seguida por BBC (12%), Telesur (10%) y RT (7%). Los medios chinos (CGTN y Global Times) alcanzan aproximadamente un 3% cada uno, cerca del 4,5% combinado (las audiencias se superponen parcialmente). El 45% de los encuestados declaró no consumir ningún medio internacional.
La brecha entre la imagen positiva de China y su baja presencia mediática en Argentina forma parte del cuadro de alta valoración y bajo conocimiento, que también hemos encontrado en encuestas anteriores. Así, el entorno de medios internacionales a través del cual los argentinos pueden formar opiniones sobre China está ante todo moldeado por medios occidentales y locales.
Interés en contenidos sobre China
Se solicitó a los encuestados que seleccionaran hasta tres temas sobre China que les gustaría conocer o ver con mayor frecuencia en los medios. La tecnología es el tema que más interesa a los argentinos: el 35% lo nombró como primera opción y el 71% lo mencionó entre sus tres principales. Le siguen cultura e historia (16% primera mención, 48% total), economía (15% primera mención, 47% total) y estilo de vida (8% primera mención, 49% total). La prioridad otorgada a la tecnología es coherente con la percepción de China como líder tecnológico actual y futuro del mundo.
El efecto mediático
Aún con la limitación de una submuestra pequeña, uno de los hallazgos más interesantes de esta encuesta se trata de la relación entre consumo mediático y percepciones. Mientras que en el total de la muestra un 60% yiene una imagen positiva de China, entre los encuestados que consumen medios chinos (CGTN y/o Global Times) asciende al 71%, y entre quienes consumen solo CNN y/o BBC, desciende al 57%. La diferencia es de aproximadamente 14 puntos porcentuales.
Estimamos un modelo probit que controla por identidad política, región, edad, género y nivel educativo para evaluar este efecto. El resultado confirma que el consumo mediático, juneto con la identidad política, es el predictor más fuerte de una imagen positiva de China. Los consumidores de CGTN y/o Global Times tienen aproximadamente el doble de chances (odds) de tener una imagen positiva en comparación con los no consumidores, y 2,5 veces más chances en comparación con los consumidores exclusivos de CNN/BBC. Medida en probabilidad estimada, la imagen positiva de China es 14 puntos más alta entre los consumidores de medios chinos que el promedio de la muestra (74% vs. 60%), y 21 puntos más alta que entre los consumidores de CNN/BBC (74% vs. 53%).
El efecto mediático se extiende también a otros dominios mas sensibles. Los consumidores de CGTN y/o Global Times son más propensos a ver positivamente la relación China-América Latina (76% vs. 63% de la muestra general) y, fundamentalmente, a confiar en los medicamentos y vacunas chinas (72% vs. 41%), única categoría de productos en la que a nivel general de desconfianza superaba la confianza. Es importante resaltar, como de costumbre, que correlación no implica causalidad: puede que haya una influencia directa, pero también es posible que aquellos que consumen medios de China sean en buena medida quienes ya tenían una imagen positiva del país.
Nuevamente, pese a la pqueaña submuestra, la composición de la audiencia de medios chinos es en sí misma interesante. Casi la mitad (46%) son votantes peronistas, seguidos por encuestados apolíticos (25%) y votantes de LLA/Milei (22%). La presencia de una proporción significativa de votantes de Milei entre la audiencia de CGTN y/o Global Times detectada por la encuesta sugiere que el interés en la perspectiva china se extiende más allá de los círculos opositores.
El forest plot resume los resultados de un modelo probit que estima la contribución de cada variable a las chances de tener una imagen positiva de China, controlando por todas las demás simultáneamente. La medida clave es el odds ratio: un valor superior a 1,0 significa que esa variable está asociada con mayores chances (odds) de percepciones positivas, mientras que un valor inferior a 1,0 implica menores chances. Los puntos de color indican efectos estadísticamente significativos; los puntos grises no son significativos.
Dos variables se destacan. Los votantes peronistas tienen aproximadamente un 70% más de chances (odds) de tener una imagen positiva de China que los encuestados sin afiliación política (OR = 1,71), mientras que los consumidores de CGTN o Global Times también tienen aproximadamente un 70% más de chances que los consumidores de otros medios (OR = 1,70). En la dirección opuesta, los votantes de LLA/Milei tienen aproximadamente un 27% menos de chances (OR = 0,73) y los votantes de PRO/UCR un 44% menos de chances (OR = 0,56) de ver a China positivamente en comparación con quienes no tienen identidad política declarada. Los cuatro efectos son estadísticamente significativos.
El consumo de CNN/BBC está asociado con una reducción menor de las chances (OR = 0,85) que no alcanza significación estadística. Entre los controles demográficos, la edad tiene un efecto positivo leve, mientras que el género y el nivel educativo no muestran asociación. Geográficamente, solo la Región 4 muestra un efecto positivo marginalmente significativo (OR = 1,43); las regiones restantes no muestran una tendencia definida.
Conclusiones
La encuesta OLAC 2025 documenta una brecha persistente entre la dirección adoptada por la política exterior argentina y las percepciones de sus ciudadanos. Seis hallazgos se destacan.
Primero, la imagen positiva de China (neta +48) supera la de Estados Unidos (neta +20) por un amplio margen. Esto se acompaña de evaluaciones favorables en dominios específicos, particularmente tecnología y desarrollo económico, donde la mayoría califica positivamente a China.
Segundo, la imagen positiva de China está distribuida a lo largo del espectro político e incluso entre los votantes de Milei la imagen neta es positiva, mientras que la imagen de EE.UU. se encuentra mas polarizada en función con la identidad partidaria, con una imagen fuertemente negativa en la oposición al gobierno.
Tercero, la mayoría proyecta a China como la potencia líder en influencia, economía y tecnología en las próximas dos décadas, y una mayoría ya considera a China el líder tecnológico actual del mundo.
Cuarto, en cuanto al comportamiento de las potencias en la arena internacional, un 58% estuvo de acuerdo en que China respeta la soberanía de otras naciones, frente al 28% que dice lo mismo de EE.UU. La brecha neta de 65 puntos se encuentra entre los hallazgos de mayor dimensión de la encuesta. La percepción de la relación China-América Latina es ampliamente positiva (64%), mientras que la de la relación China-EE.UU. es más cautelosa (17%).
Quinto, un 88% apoya el fortalecimiento de los lazos con China, con un consenso particularmente fuerte en la dimensión económica (89%).
Sexto, el consumo mediático junto a la identidad política es el predictor más fuerte de una imagen positiva de China. Sin embargo, los medios chinos apenas alcanzan al 4,5% de la población encuestada, lo que sugiere baja presencia pero un amplio margen de crecimiento potencial.
En conjunto, estos resultados apuntan a una tensión entre la política oficial y el sentimiento público que atraviesa el paisaje político. Si una política exterior en desacuerdo con las percepciones mayoritarias puede sostenerse en el mediano plazo sigue siendo una pregunta abierta.
